Un vaso soplado a mano en vidrio tornasol, con un acabado iridiscente que cambia sutilmente de tono según la luz, y un remolino de ámbar y violeta en la base que parece atrapar un pequeño amanecer. Sus burbujas e irregularidades naturales son prueba del proceso artesanal detrás de cada pieza.
Perfecto para agua, aguas frescas o como pieza decorativa que le da un toque especial a la mesa.
Cada pieza es soplada a mano por artesanos del Estado de México, por lo que ninguna es exactamente igual a la otra —pequeñas variaciones en el color, la forma y las burbujas son parte de su encanto y una prueba de que fue hecha por manos, no por máquinas.
Medidas: 8 cm alto × 7.5 cm diámetro
Material: Vidrio soplado tornasol
Origen: Estado de México